La Jaula

Jon 29 noviembre 2011 0
La Jaula

Definitivamente, y a no ser por una hecatombe, la final del 4 ½ se jugará el 4 de diciembre. La final del tercer gran torneo del año, y el último del calendario, será testigo del enésimo enfrentamiento entre los dos grandes pelotaris del momento. Independientemente de las simpatías o rabias que se les tenga nadie duda que, actualmente, sean los dos mejores.

Los enfrentamientos Olaizola – Irujo, Irujo – Olaizola, bien en individual o en parejas,  se están convirtiendo en un clásico. Es como el Madrid – Barça en el fútbol, el Nadal – Federer en el tenis o el Induráin – Chiapucci del ciclismo. Nadie se cansa de estos duelos; da igual que sea un partido de los llamados “grandes” o un torneo light de verano; sus partidos llenan frontones y las empresas se enorgullecen de contar en sus filas a dos de los grandes de la historia.

Y el lugar será el Frontón Bizkaia; un recinto del que todo el mundo habla “miribillas”, tanto los pelotaris y gente del mundillo como los pelotazales.  En un principio, antes de que el frontón viera la luz y no era más que unos planos, solo se comentaba que una instalación de este tipo para este deporte no era más que una bilbainada, que las butacas vacías predominarían partido tras partido y que la frialdad se adueñaría de los partidos.  Nada más lejos de la realidad; prácticamente la totalidad de las veladas han colgado el “No hay billetes” y siempre más de 2.600 almas se han congregado en las gradas. Para los que aseguraban que en Bizkaia no había afición a la pelota ésta es la mayor demostración de su equivocación.

El espectáculo está asegurado y volveremos a vibrar de este evento que, año tras año, nos ofrece momentos estelares.

No quiero finalizar este post sin mandar un gran saludo a Rubén Beloki. El Látigo de Burlada acaba de anunciar su retirada de las canchas. Después de su oro olímpico en Barcelona dejando en solo 2 tantos a su oponente se convirtió en el manomanista más joven de la historia en colocarse una txapela en el campeonato individual. Un total de 4 entorchados en el mano a mano y 2 en el parejas descansan en sus vitrinas junto con multitud de torneos “menores” y somos muchos los que hemos disfrutado de la pelota gracias a él. Espero que, al comentar su intención de seguir ligado a este deporte, logre traspasar su  sabiduría y su garra a futuras generaciones.

Gracias Rubén.

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