¿Cómo evitar las cinco averías más comunes en coches?

Las averías de coche más comunes

Sabemos que llevar el coche al taller por una avería es un rollo. Vale, vivimos de ello, pero también queremos que vosotros, GnG’ros, tengáis el mínimo número de disgustos posibles. Por eso hoy recogemos algunas de las razones más comunes que obligan a llevar un coche al taller, y cómo tratar de atajarlas.

Prevenir una batería muerta

Seguro que esta historia te suena familiar: Metes la compra en el maletero del coche, que lo has aparcado en un centro comercial en el quinto pino, y al girar la llave de contacto escuchas un penoso quejido y te quedas sin poder arrancar. Batería agotada. Hay varias soluciones para después (la grúa del seguro, un amigo con pinzas…), pero lo mejor es prevenir, como siempre.

Cuando una batería está próxima a fallar, normalmente suele dar algún aviso previo. Si notas que el motor tarda un segundo más de lo habitual en arrancar, puede ser tu batería pidiéndote una revisión. Y por supuesto, evita hacer un uso excesivo de elementos de tu coche que requieran de electricidad almacenada para funcionar, sobre todo si te encuentras estacionado o moviendo muy poco el coche. Y de dejarte encendidas las luces toda la noche, ni hablar.

Evita pérdidas de aceite

Un coche que pierda aceite es malo para todos. Tu coche lubricará cada vez menos y el estado del motor se deteriorará. Otro vehículo puede patinar en una mancha de aceite en el asfalto con resultados fatales y, además, el aceite es de los líquidos más nocivos para el medio ambiente. Las causas de las pérdidas de aceite pueden ser muy variadas: el mal estado del filtro, algún desgaste en las juntas o una fuga en el motor fruto de un golpe.

Es un problema que irá a más… por eso te recomendamos que vengas a vernos tan pronto como te des cuenta de que tu coche tiene pérdidas.

Revisa las bujías

Un clasicazo de las averías que vemos en el taller es el desgaste de las bujías del motor. Un problema que tiende a surgir en vehículos que ven un gran uso, el mal estado de las bujías afectará gravemente el rendimiento de tu coche.

Si notas un ruido constante y de fondo en la autopista y te cuesta llegar a los 120, es posible que tus bujías necesiten una merecida jubilación. Tu cartera lo notará, ya que un fallo en las bujías afectará gravemente la eficiencia del motor y hará que necesite mucha más gasolina para funcionar. Si sospechas, ven a vernos al taller.

Que no se te fundan las luces

Un coche tiene más de una docena de luces en las partes anterior y posterior para ver y ser vistos, y su correcto funcionamiento es una condición necesaria para circular según la DGT y el sentido común. Y como todas las luces, tienen una vida limitada y algún día se apagarán para no volver a encenderse nunca más.

Pásate por uno de nuestros centros a por un recambio para tus luces fallecidas tan pronto te des cuenta de ello, o te puede caer un multón. La instalación es sencilla, pero si tienes algún problema nos podemos encargar nosotros.

Cuida la correa de distribución

Encargada de transmitir movimiento desde el cigüeñal al árbol de levas, la rotura de la correa de distribución es fatal para el funcionamiento de tu vehículo. Y además, el cambio de correa es una de las operaciones más caras en el taller.

Se recomienda cambiar la correa de distribución entre los 60.000 y los 160.000 kilómetros o entre los 5 y 7 años desde la matriculación del vehículo o su última sustitución. Pero también puede romperse si no seguimos las indicaciones del fabricante a este respecto, que suelen incluir el no someter el coche a temperaturas muy altas o a ambientes con polución o polvo excesivo.

 

En definitiva, si sospechas que alguno de estos elementos puede estar próximo a abdicar por las malas, ven a vernos a alguno de nuestros centros. Nuestra Revisión oficial GnG, además de mantener la garantía del fabricante, te evitará costes mayores en reparación de averías futuras.