Coches, niños y mareo

Mareo

Marearse en el coche de papá no es exactamente lo que uno espera cuando canta aquello de en el auto de papá nos iremos a pasear. La pregunta entonces es: ¿por qué ocurre?

Comencemos por entender qué es y cómo se produce. La palabra médica para el mareo es cinetosis. La sufren especialmente los niños al viajar en coche o en barco. Las barracas de feria clásicas también pueden causarlo.

Es un problema que resulta especialmente desagradable ya que, además de las náuseas y sudores fríos que lo caracterizan, el paseo en el auto de papá puede terminar en vómito.

¿Por qué nos mareamos en el coche?

La explicación al mareo es sencilla. No es otra cosa que una contradicción en el cerebro producida por la distinta información que recibe el sistema nervioso procedente de los órganos de los sentidos sobre su posición y movimiento.

Vamos a poner un ejemplo muy claro aquí y ahora. Si estás leyendo esta entrada en tu tableta electrónica, sentado/a en el sofá de casa, está pasando lo siguiente en tu organismo:

  • Ojos: tu vista envía la señal al cerebro de que estás quieto/a.
  • Músculos y huesos: tienes los pies quietos en el suelo o encima del sofá, y los receptores envían la señal de su estado.
  • Oído interno: el líquido del oído interno está en calma y anuncia que no registra movimiento.

Todo encaja y nadie se va a marear leyendo esta entrada por muy permeable que sea. Ahora veamos lo que ocurre si leemos este mismo artículo mientras vamos en un coche en movimiento:

  • Ojos: la vista sigue fija en la pantalla y envía la señal al cerebro de que estamos quietos.
  • Músculos y huesos: los pies también están quietos sobre el suelo del coche.
  • Oído interno: el líquido del oído interno, sin embargo, sí sufre alteraciones indicando que hay movimiento.

Conclusión, hay un conflicto en las señales que llegan al sistema nervioso. La respuesta de éste cortocircuito es el mareo.

Si has llegado hasta aquí leyendo en el coche, por favor, deja de hacerlo y mira a la carretera. Sobre todo si eres el que conduce.

¿Por qué se marean más los niños?

La respuesta es igual de sencilla. Su sistema nervioso, al menos hasta los doce años, tiene menos experiencia -a pesar de que se piense que los niños de hoy saben latín- y colapsa con mayor facilidad.

Tengamos en cuenta el factor cerebral. Un niño propenso a marearse puede comenzar a sufrir síntomas más rápido que otro por el propio pánico a comenzar a marearse. Una sugestión tan grande que puede convertir cada viaje en coche en una ruina. Transmitir calma a los más pequeños, será el primer paso para evitar el mal mayor.