Desmontamos falsos mitos del volante (parte I/II)

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No sabemos cómo se gestan los bulos, de qué forma se extienden y porqué cuajan en la sociedad. En cualquier caso, no es un fenómeno nuevo. No viene a cuento pero recordemos aquel famoso caso del cantante Ricky Martin y un programa televisivo. En un tiempo, además, en el que la revolución en las comunicaciones era aún embrionaria. Hoy día parece más fácil prender la mecha y hacer que estalle la bomba.

Tampoco el mundo de la conducción es ajeno a esta situación. El coche, la carretera, el volante, aderezado con las leyes de circulación, son el caldo de cultivo perfecto para un sinfín de mitos erróneos que nos hemos propuesto recopilar y desmentir en dos entradas.

Prestad atención al listado de bulos más curiosos en el mundo de la automoción que hemos elaborado para vosotros:

1. El teléfono móvil puede hacer saltar la gasolinera por los aires

FALSO. Una falsa creencia relacionó uso de móvil + repostaje, con una explosión asegurada. Algo que llegó hasta la normativa sin una base científica. No hay solo caso documentado en el mundo de esta relación directa –o al menos nosotros no lo hemos encontrado-.

Sí que hay casos, en circunstancias completamente excepcionales, con la electricidad estática que puede generar un conductor al tocar el depósito mientras reposta. Porque cuando tocamos el coche y sentimos un “calambrazo”, hemos generado esa electricidad que sumada a la gasolina y al aire, puede provocar la combustión. El uso del móvil no tiene nada que ver con esto.

Así que, en principio, podrías sentirte libre para escribirnos mientras repostas. Eso sí, te rogamos que nunca lo hagas mientras conduces.

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2. El punto muerto en una cuesta ahorra combustible

FALSO. Esta es creencia antigua y bastante generalizada pero que está muy lejos de la realidad. El motor continúa girando y consumiendo carburante. Sin la marcha metida, las ruedas están desacopladas y el motor precisa un mínimo de combustible para no calarse.

En cambio, con una marcha metida y sin pisar el acelerador, no entra ni una gota de carburante en el motor. La razón es que la centralita no detecta riesgo de calado.

Además, no hay que olvidar que con esta práctica equivocada, perdemos la capacidad de retención del motor. Ello no solo compromete la seguridad, sino que de utilizar el freno, habría que hacerlo con más intensidad que con el motor encendido.

Completa nuestra lista de falsos mitos al volante

Continuaremos en la próxima entrada desmontando mitos porque ya ves que tampoco en el mundo del motor es “oro todo lo que reluce”.

De todas formas, si conoces algún otro falso mito, te invitamos a que completes nuestra lista.