Renting vs. leasing: dos caras de la misma moneda

Renting vs leasing

En las siguientes líneas intentaremos despejar las diferencias entre estos términos de moda: renting y leasing.

Adelantamos que al anunciar que son dos caras de la misma moneda nos referimos a que ambas son modalidades con las que disponer de un coche. Y aunque ambos contratos son formas de alquiler a largo plazo, que están desplazando con rapidez a la compra tradicional, la finalidad y los servicios que ofrecen son distintos.

Luz al final del túnel

En el contrato de renting no figura opción de compra tras el período de contrato. Sin embargo, y por lo general, el cliente interesado puede pagar el coste excedente y quedarse con el vehículo. El cliente del renting busca más la funcionalidad que la inversión.

Por su parte, el leasing es una forma de financiar un bien. Su contrato va encaminado a la posesión final del automóvil. Así que en este tipo de contrato sí se refleja, desde el principio, la opción de compra al final del período.

Las cuotas de alquiler

Mientras que en el renting, las cuotas de arrendamiento financiero deben aparecer expresadas simplemente en los respectivos contratos.

En el leasing, estas cuotas deben figurar en los respectivos contratos, diferenciando la parte que corresponde a la recuperación del coste del coche por la entidad arrendadora, excluido el valor de la opción de compra, y la carga financiera exigida por la misma, sin perjuicio de la aplicación del gravamen indirecto que corresponda.

Duración del acuerdo

El contrato de renting se caracteriza por su movilidad y flexibilidad para adaptarse a las necesidades del arrendatario. No hay periodos mínimos de duración y está orientado al corto plazo, adaptándose en función de las necesidades al presupuesto de gastos de la empresa.

El leasing exige una duración mínima de dos años. Lo que le confiere una mayor rigidez. En cualquier caso, sus estipulaciones están basadas en la libertad de pactos de las partes. Es una operación orientada al medio y largo plazo.

Servicios complementarios incluidos en el renting

A diferencia del leasing, cuando se realiza un contrato de renting, generalmente existen ventajas complementarias, como el pago de los impuestos, el seguro a todo riesgo, la asistencia en carretera, un vehículo de sustitución o el mantenimiento del vehículo.

No está de más recordar que en GnG damos cobertura a las principales compañías de renting del país. Nos encargamos de todo el proceso de gestión, mantenimiento y reparación de los coches, para que la única preocupación de estos clientes sea la de disfrutarlos.