STOP manchas en la tapicería

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Si eres de esa generación que todavía recuerda que hubo un tiempo en el que al jabón Chimbo era la estrella de la limpieza, la cosmética e incluso la medicina, seguro valorarás este artículo.

Vamos a rescatar del olvido algunos de esos trucos de toda la vida para que la tapicería de tu coche luzca impecable y de paso ahorrarte dinero. Veremos cómo hacerles frente a las manchas, dependiendo de su tipología.

La primera recomendación, antes de ponerse los guantes de faena, es atacar las manchas en días calurosos. Es importante que se seque bien lo limpiado para evitar la formación de hongos, bacterias y olores en el interior del habitáculo.

Tipos de manchas y soluciones

Tinta: es una mancha clásica de la ropa, pero también de la tapicería. Su eliminación es sencilla con una mezcla a partes iguales de alcohol y agua.

Aceite o grasa: el jabón común de lavavajillas es suficiente para eliminar esas manchas proteicas. Déjalo actuar cinco minutos, frota con cuidado para no marcar la tapicería, aclara y deja secar.

Café y refresco de cola: aunque hay productos específicos, suele ser suficiente un limpiador de cristales y agua fría.

Chicle: para que se despegue un chicle de la tapicería sin dejar marca solo es necesario congelarlo. Frota durante un tiempo oportuno un cubito de hielo y podrás removerlo con la mano.

Chocolate: cepilla la mancha y aspira lo que vaya saliendo. Después, dale unos toques con agua caliente, sin frotar. Trata los restos con limpiacristales y, a continuación, frota bien con un paño

Lápiz de labios: para tratar estos cosméticos, hechos a base de ceras, es importante no frotar la mancha y tratarla con temperatura alta. Un trapo con agua hirviendo a golpes puede solucionarlo. Otro truco es usar un desmaquillador convencional pero usado con cuidado, ya que puede dañar la superficie.

Moho: aplica una mezcla de vinagre, detergente y agua caliente. Frota hasta hacerlo desaparecer. A continuación, cepilla la tapicería y aspira.

Vómito: es importante actuar con celeridad para que los ácidos no dañen el material. Retira los restos a conciencia. Añade desinfectante y un limpiador multiusos a una gran cantidad de agua y frota la zona con una esponja mojada.