Sueño y carretera, los eternos enemigos

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La somnolencia está relacionada directa o indirectamente con el 30 por ciento de los accidentes de tráfico que se producen en España, según datos de la Sociedad Europea de Sueño (ESRS).

La posibilidad de quedarse dormido al volante es especialmente grave para colectivos como el de los transportistas, que tienen que conducir durante largos períodos de tiempo. Ellos necesitan mantener la concentración en la carretera durante horas y esto no siempre es posible. Para todo aquel que tenga que verse en esta situación, el más mínimo descuido puede tener consecuencias letales.

La perspectiva es especialmente preocupante según datos de la Sociedad Española del Sueño. Este organismo ha determinado que el sueño y la fatiga se encuentran entre las cinco primeras causas de accidentes con víctimas.

Efectos de la falta del sueño en el organismo

Por estadística, la gravedad de los accidentes que se producen por la noche, derivadas de la ruptura de los ciclos naturales de sueño, es mayor. La falta de sueño provoca desajustes en el organismo que comprometen la operación de conducir un vehículo.

  • Pérdida de consciencia: los denominados microsueños son períodos de pocos segundos en el que el conductor se queda inconsciente. Esta suele ser la causa de los accidentes más graves e inexplicables.
  • Relajación del sistema nervioso: produce que se reduzca la vigilancia y con ella, una pérdida del control de la situación.
  • Más tiempo de reacción: la falta de horas de sueño afecta negativamente a la capacidad de reacción. Esto provoca que el conductor, entre otros inconvenientes, precise más tiempo de frenada para evitar una posible colisión.
  • Relajación de los músculos: provoca que se produzcan temblores involuntarios en las extremidades que comprometan la posición de seguridad en la conducción.
  • Pérdida de visión: la merma de agudeza visual producida por la fatiga puede provocar, entre otras cosas, una visión borrosa.
Recomendaciones para evitar el sueño en carretera

Una vez que aparece la somnolencia no solo resulta ilusorio tratar de ganarle la batalla, sino que además es peligroso intentarlo. Aunque sea una obviedad enunciarlo, la principal medida para evitarla es dejar de conducir.

Es muy importante parar a dormir cada 15 minutos en una zona segura cuando aparece el sueño. Si es posible, puede delegarse esta tarea a un acompañante. Repasemos algunos métodos que recomienda la DGT para minimizar su aparición:

  • Adopta la postura menos cómoda al volante.
  • No hagas trayectos de más de 200 km o más de dos horas sin descansar.
  • Los descansos deben ser cercanos a media hora y se debe adoptar comportamientos diferentes a los de conducir. Tales como tomar alguna bebida, caminar, etc.
  • Evita tener una temperatura muy elevada dentro del vehículo. Abrir las ventanillas o poner el aire acondicionado pueden solucionarlo.
  • Ponte música que te active el ánimo o inicia conversaciones con los ocupantes del vehículo.
  • Evita las digestiones pesadas, alcohol y medicamento con efectos secundarios que puedan afectar la conducción.
  • Intercambia la actividad de conducir con otro acompañante del vehículo.
  • Evite conducir en los periodos en los que el ciclo del sueño se activa naturalmente: de tres a cinco de la madrugada y de dos a cuatro de la tarde.

Ya veis que ese lema clásico de Walt Disney que dice “si puedes soñarlo puedes hacerlo”, es aplicable a casi todo, menos a la conducción.